Abre la lata, coge una bolsita, colócala bajo el labio superior hacia un lado y déjala en su sitio durante unos 15 a 30 minutos. Retírala cuando el sabor se apague.
Bajo el labio superior, normalmente hacia un lado y no en el centro. Evita el labio inferior: la mayoría de las bolsas de nicotina modernas están diseñadas para el labio superior.
Sí. No hace falta escupir. El ligero aumento de saliva durante las primeras sesiones es normal y desaparece con el uso.
La mayoría de las bolsitas hacen efecto durante unos 15 a 30 minutos, con el máximo de liberación en los primeros 10–15 minutos. Puedes dejarla hasta 60 minutos, pero la liberación disminuye mucho antes. Retírala cuando el sabor se apague.
No aporta ningún beneficio real y aumenta la probabilidad de efectos secundarios. Lo habitual es una bolsita cada vez.
Son las sales de la bolsita activándose en contacto con la encía. Un hormigueo leve durante los primeros minutos es normal y suele desaparecer en 5–10 minutos. Un escozor fuerte no es normal: retira la bolsita.
Puedes beber agua, té o café sin problema. Comer con la bolsita puesta no es recomendable.
Usar una bolsa de nicotina no tiene complicación. Son cuatro pasos, desde abrir la lata hasta desechar la bolsita usada, y se aprende en menos de un minuto.
En esta guía te lo explicamos con detalle: dónde colocar la bolsita, cuánto tiempo dejarla, qué se nota realmente en los primeros minutos y los pequeños errores que cometen la mayoría de los principiantes.

Eso es todo. No hay que escupir ni inhalar, ni hace falta ninguna técnica especial: la bolsita hace el trabajo.
La posición habitual es bajo el labio superior, hacia un lado. Ahí la encía tiene la superficie y el riego sanguíneo adecuados para una absorción estable de la nicotina, y es donde la bolsita queda más cómoda y discreta.
Algunos consejos prácticos:
La mayoría de las bolsitas hacen efecto durante unos 15 a 30 minutos: la liberación alcanza su máximo en los primeros 10–15 minutos y a partir de ahí disminuye. Puedes dejarla hasta 60 minutos si lo prefieres, pero no aporta nada una vez que el sabor se apaga. Retírala cuando notes que ha terminado.
El formato y la intensidad influyen en cuánto tiempo se mantiene activa una bolsita: las mini suelen terminar antes que las slim o las large. Guía completa, con caducidad y conservación.
La primera sesión se siente algo distinta de las siguientes. Esto es lo normal:
Lo que no es normal: mareo intenso, náuseas, pulso acelerado, hipo que no cesa o un escozor fuerte bajo el labio. Son señales de que la intensidad es demasiado alta para tu tolerancia: retira la bolsita y, la próxima vez, baja un nivel.
Cinco errores en los que caen los usuarios nuevos:
Las bolsitas usadas van a la basura general, nunca por el fregadero, el desagüe o el inodoro, donde las fibras pueden causar atascos. La mayoría de las latas tienen un pequeño compartimento en la tapa para guardarlas temporalmente hasta llegar a una papelera. Ese compartimento no es hermético ni está pensado para guardarlas mucho tiempo: es un sitio donde dejar las bolsitas usadas hasta que puedas tirarlas.
Dos consejos prácticos:
Algunas marcas ofrecen programas de reciclaje para las latas usadas (la lata en sí, no las bolsitas). Si te interesa, merece la pena consultar la web de la marca.