La primera bolsa de nicotina sin tabaco la desarrolló Niconovum, una startup sueca, a principios de la década de 2000, y se registró en 2008 como producto medicinal de sustitución de nicotina. La categoría de consumo masivo surgió más tarde, a partir del lanzamiento en 2014 del *snus blanco* (Epok) por el fabricante sueco Winnington, que British American Tobacco adquirió en 2018 y convirtió en la primera bolsita de consumo sin tabaco a gran escala (Lyft, después Velo). Otros fabricantes suecos de snus entraron con sus propias líneas de bolsitas de consumo en ese mismo periodo.
Niconovum, una pequeña empresa sueca, desarrolló la bolsita sin tabaco original a principios de la década de 2000. RJ Reynolds (hoy parte de British American Tobacco) compró Niconovum en 2009. Los demás grandes fabricantes suecos de snus (Swedish Match, Skruf, AG Snus y otros) crearon después sus propias marcas de bolsitas a lo largo de la década de 2010.
El snus surgió en Suecia en el siglo XVIII. Los trabajadores manuales convirtieron el rapé nasal seco en una pasta húmeda y fermentada que se colocaban bajo el labio, y el formato se estabilizó a lo largo del siglo XIX. La marca más antigua que sigue existiendo, Ettan, se fundó en 1822.
De Suecia. El snus tiene 200 años de fabricación sueca ininterrumpida, y Suecia sigue siendo el único país de la UE donde se vende legalmente (gracias a una exención permanente negociada en 1995, cuando Suecia entró en la UE).
La venta de snus está prohibida en toda la UE desde mayo de 1992, con una excepción: Suecia, en virtud del artículo 151 de su Tratado de Adhesión de 1995. Noruega tiene la misma exención a través de su pertenencia al EEE. La prohibición afecta a la venta, no al uso personal.
Las bolsitas llegaron al Reino Unido como producto minoritario a finales de la década de 2010 y las escalaron, entre 2018 y 2022, una mezcla de marcas de grandes tabaqueras (BAT, JTI, Swedish Match) y fabricantes suecos independientes. En 2026 son allí una categoría de consumo asentada, con tiendas especializadas y un marco regulador en maduración bajo la Tobacco and Vapes Act 2026.
Para el mercado europeo, sí: la mayoría de las grandes marcas se fabrican en Suecia. La líder mundial ha ampliado su producción en Estados Unidos para abastecer el mercado estadounidense junto a sus fábricas suecas. Otras excepciones no suecas son ICE (Islandia), NOR (Noruega) y on! (Estados Unidos). Los nuevos actores de fuera de Suecia a menudo siguen recurriendo a fabricantes suecos por contrato.
El snus contiene tabaco; las bolsas de nicotina, no. Las bolsitas usan fibra vegetal (normalmente celulosa de pino o eucalipto) impregnada con nicotina de calidad farmacéutica y aromas. El formato (bolsita en porciones bajo el labio superior) es el mismo, pero el contenido es distinto. Consulta nuestra comparativa snus vs. bolsas de nicotina completa.
La actual líder mundial de las bolsitas la lanzó Swedish Match (el mayor fabricante sueco de snus) y creció con rapidez en Estados Unidos, que concentra la mayoría de las compras mundiales de bolsitas. Las estimaciones del sector la sitúan en más del 70 % de las ventas mundiales a mediados de la década. Philip Morris International adquirió Swedish Match en 2022, en parte por la trayectoria de esa marca.
Las bolsas de nicotina parecen un producto nuevo y, en su forma sin tabaco, más o menos lo son. Pero el formato (una pequeña bolsita de material con nicotina colocada bajo el labio superior) es un invento sueco, y la historia cultural e industrial que hay detrás se remonta varios siglos.

En esta guía te contamos esa historia completa: de dónde salió el snus, cómo los fabricantes suecos convirtieron por etapas un producto de tabaco húmedo en uno sin tabaco entre finales de la década de 2000 y finales de la de 2010, y cómo una costumbre escandinava minoritaria se convirtió en una categoría global dominada por un puñado de marcas de origen sueco.
Las bolsas de nicotina evolucionaron a partir del snus sueco, un producto de tabaco húmedo con unos 200 años de historia industrial en Suecia (y un uso del tabaco que se remonta aún más atrás: el primer registro en Suecia es de 1601). Las primeras bolsitas sin tabaco las desarrolló a principios de la década de 2000 Niconovum, una startup sueca, y se registraron en 2008 como producto medicinal de sustitución de nicotina.
La categoría de consumo masivo surgió más tarde, a través de la innovación sueca del *snus blanco* (Epok, 2014) y la posterior conversión a un producto sin tabaco bajo la propiedad de British American Tobacco (Lyft, 2018; renombrado Velo en 2020). Los demás grandes fabricantes suecos de snus entraron en paralelo. La categoría se globalizó entre 2018 y 2023, con unas ventas que pasaron de unos 292 millones de unidades al año a más de 20 000 millones. Suecia sigue siendo el corazón de la fabricación.
El tabaco llegó a Europa en 1492, cuando Cristóbal Colón encontró la planta en su primer viaje al Caribe. A mediados del siglo XVI ya se cultivaba en Lisboa, sobre todo con fines medicinales, y Jean Nicot, embajador de Francia en Lisboa, se convirtió en uno de los pioneros europeos en su estudio. Nicot secó hojas de tabaco hasta convertirlas en un polvo fino (*rapé*) y se lo dio a Catalina de Médici, reina de Francia, para tratar sus migrañas. El rapé se puso de moda en la corte francesa y se extendió por Europa a lo largo del siglo XVII. La primera importación documentada de snus en Suecia es una anotación aduanera de 1601. Dos siglos después, cuando Carl Linneo dio nombre formal a la planta del tabaco en su sistema de clasificación, eligió *Nicotiana* en honor a Nicot, y el alcaloide de las hojas pasó a llamarse *nicotina* por el mismo camino.
El snus se concentra en Suecia por dos razones: una costumbre cultural de 200 años y un peculiar accidente normativo.
Cuando Suecia entró en 1995, el snus fue un punto de fricción político. Las pegatinas con el lema *«¿UE? No sin mi snus»* estaban por todas partes. El resultado fue el artículo 151 del Tratado de Adhesión, que concedió a Suecia (y más tarde a Noruega, cuando negoció su estatus en el EEE) una exención permanente de la prohibición del snus. Suecia podía seguir vendiendo snus en su territorio; el resto de la UE, no.
Esa exención fue importante para la historia de las bolsitas. Significó que los fabricantes suecos de snus tenían un mercado interior cautivo y una base de I+D próspera cuando llegó el concepto de bolsita sin tabaco. También significó que el resto de los mercados europeos, España y el Reino Unido incluidos, estaban en la práctica cerrados al snus tradicional y preparados para una alternativa sin tabaco en cuanto apareciera.
La transición del snus de tabaco a las bolsitas sin tabaco se produjo en dos oleadas diferenciadas.
Epok seguía conteniendo tabaco. El giro sin tabaco llegó cuando British American Tobacco adquirió Winnington en 2018 y renombró la línea como Lyft, sustituyendo el tabaco blanqueado por fibra vegetal. Lyft fue la primera gran bolsita de consumo sin tabaco a escala en el mercado escandinavo. Volvió a renombrarse en 2020 como Velo, una consolidación global que BAT utilizó para llevar el mismo producto al Reino Unido, Estados Unidos y otros mercados.
Los demás grandes fabricantes suecos de snus siguieron el mismo camino en paralelo durante la década de 2010. Swedish Match lanzó su propia línea de bolsitas de consumo, que se convirtió en la marca dominante a nivel mundial. Skruf y AG Snus entraron con sus propias gamas. El producto pasó de TSN medicinal a categoría de consumo masivo en aproximadamente una década.
Un puñado de marcas suecas independientes dio forma al mercado moderno de las bolsitas junto a las grandes:
La empresa islandesa detrás de las bolsitas de la marca ICE las fabrica desde 2019; es uno de los pocos fabricantes no suecos de la primera oleada moderna.
Durante la mayor parte de la década de 2010, las bolsas de nicotina fueron un producto escandinavo con un alcance limitado en otros mercados. Eso cambió al final de la década.
En el Reino Unido, las marcas que escalaron la categoría a finales de la década de 2010 fueron una mezcla de propuestas de las grandes tabaqueras (BAT, Japan Tobacco International y Swedish Match, adquirida después por Philip Morris International en 2022) y de fabricantes suecos independientes que entraron a través de tiendas británicas especializadas. Todas vendieron el producto desde el ángulo de la herencia sueca: nombres escandinavos, un estilo de vida *lagom* y un posicionamiento claro como la versión moderna y sin tabaco del original.
A nivel mundial, la categoría se aceleró de forma espectacular. Las estimaciones independientes del sector sitúan las ventas globales de bolsas de nicotina en unos 292 millones de unidades en 2018, y en más de 20 000 millones en 2023. Aproximadamente el 85 % de esas compras se produjeron en Estados Unidos, donde una marca desarrollada por Swedish Match se convirtió en la líder indiscutible del mercado; según algunas estimaciones, a mediados de la década concentraba más del 70 % de las ventas mundiales de bolsitas. La operación PMI–Swedish Match de 2022 estuvo impulsada en gran medida por la trayectoria de esa única marca.
La historia del Reino Unido es más moderada, pero sigue el mismo arco. Las bolsitas llegaron como un producto minoritario sin tabaco a finales de la década de 2010, alcanzaron notoriedad general a principios de la de 2020 y en 2026 son una categoría de consumo asentada, con tiendas británicas especializadas, una gama consolidada de intensidades y sabores y el inicio de un marco regulador maduro bajo la Tobacco and Vapes Act 2026.
La mayoría de las grandes marcas de bolsitas que se venden a nivel internacional se fabrican en Suecia, sobre todo para los mercados europeos. El panorama es más variado en Estados Unidos, donde la marca dominante ha ampliado la producción local para abastecer el mercado estadounidense junto a sus fábricas suecas. Otras excepciones no suecas son ICE en Islandia, NOR en Noruega, on! en Estados Unidos y un puñado de nuevos actores en la Europa continental, pero el centro de gravedad del negocio europeo de las bolsitas es claramente sueco.
Tres razones:
Conocimiento de fabricación. La producción sueca de snus se ha perfeccionado de forma continua durante 200 años, y el formato de bolsita heredó esa infraestructura. Recetas, abastecimiento de fibra, control de la fermentación, maquinaria para bolsitas en porciones y pruebas de calidad: todo evolucionó primero en Suecia. Las marcas nuevas suelen fabricar en instalaciones suecas consolidadas en lugar de empezar de cero en otro lugar.
Claridad normativa en casa. El marco regulador sueco para el snus y las bolsitas es el más maduro de Europa, lo que hace que operar desde Suecia sea más sencillo que hacerlo desde un mercado que todavía está definiendo su posición.
Un ecosistema de marcas muy profundo. Los fabricantes suecos no solo producen sus propias marcas; también fabrican para terceros. El resultado es una capa de fabricación por contrato con experiencia en producir decenas de marcas de consumo en distintos rangos de precio, sabores e intensidades. Los nuevos actores de fuera de Suecia recurren habitualmente a instalaciones suecas para producir sus primeras líneas.
El resultado, para un consumidor en España en 2026, es que la marca sueca de la lata suele ser auténtica: la producción se reparte entre varias instalaciones suecas (desde Skruv, en el sur, hasta Vårgårda y Enköping, más al norte), pero la cadena de fabricación está concentrada en Suecia.
De la historia se desprenden tres cosas.
La categoría no es nueva. Las bolsitas parecen un producto reciente, pero el formato (bolsita húmeda en porciones, bajo el labio, liberación lenta de nicotina) tiene detrás 200 años de iteración sueca. Lo reciente es el giro sin tabaco, no el formato.
La calidad varía más de lo que esperarías. La mayoría de las grandes marcas se fabrican en Suecia con un estándar básico similar, pero los nuevos actores ajenos al ecosistema sueco pueden ser irregulares. Si dudas entre una marca desconocida y una consolidada, el país de origen y el fabricante indicado (a menudo impreso en letra pequeña en la lata) son la pista de calidad más sencilla.
La regulación sigue en movimiento. El Reino Unido sigue concretando su posición bajo la Tobacco and Vapes Act 2026; varios países de la UE (Francia, Bélgica, Luxemburgo, Países Bajos) han avanzado hacia prohibiciones o restricciones de venta entre 2023 y 2026, y la OMS se ha pronunciado cada vez con más insistencia sobre el marketing de bolsitas dirigido a los más jóvenes. En España, hoy no existe una ley que regule las bolsas de nicotina como producto propio; hay propuestas en tramitación y las normas pueden cambiar. La categoría está más regulada que hace cinco años y lo estará aún más dentro de otros cinco.
Si quieres profundizar en cada uno de esos hilos, la guía de intensidades cubre las intensidades y los niveles, la comparativa snus vs. bolsas de nicotina explica la distinción entre tabaco y sin tabaco, y nuestra guía sobre la situación legal en España repasa la posición normativa actual.